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Preguntas y respuestas

Aquí encontrará un resumen de las preguntas más frecuentes y sus respuestas

Cuadro decorativo

La soldadura en fase de vapor ofrece una distribución del calor más uniforme que la soldadura por reflujo y evita el sobrecalentamiento gracias a un límite de temperatura físico (máx. 260 °C). De este modo, se producen menos defectos de soldadura y se consigue una mayor fiabilidad del proceso, especialmente en conjuntos complejos.

Cuadro decorativo

Los conjuntos complejos suelen estar formados por componentes con masas térmicas y conductividades térmicas muy diferentes. Sin embargo, en la soldadura en fase de vapor, el calentamiento se produce de manera uniforme en toda la superficie, independientemente de estos factores. De este modo se reducen los gradientes de temperatura, lo que minimiza las tensiones térmicas y reduce considerablemente el riesgo de deformaciones o daños en los componentes.

Cuadro decorativo

La soldadura en fase de vapor protege los componentes sensibles, ya que la temperatura máxima (máx. 260 °C) está limitada por el punto de ebullición del medio. No es posible que se produzca un sobrecalentamiento, lo que evita de forma fiable los daños térmicos.

Cuadro decorativo

La soldadura en fase de vapor evita problemas típicos como el calentamiento desigual, la oxidación y el sobrecalentamiento. De este modo, se reducen los defectos de soldadura, como el «tombstoning» o los puntos fríos, y se aumenta la fiabilidad de los conjuntos.

Cuadro decorativo

El Galden es un poliéter perfluorado (PFPE) que se utiliza como fluido caloportador en la soldadura en fase de vapor. Permite una transferencia de calor uniforme y, gracias a su punto de ebullición, determina la temperatura máxima del proceso.

Cuadro decorativo

Se utiliza Galden porque es térmicamente estable, químicamente inerte e incombustible. Estas propiedades garantizan un procesamiento seguro, reproducible y cuidadoso de los componentes en la fabricación de productos electrónicos.

Cuadro decorativo

El punto de ebullición del Galden determina la temperatura máxima (máx. 260 °C) del proceso. De este modo, se evita el sobrecalentamiento y se garantiza un calentamiento constante y controlado del conjunto.

Cuadro decorativo

Sí, el Galden puede reutilizarse varias veces en el proceso. Tras la condensación, se recoge, se filtra y se devuelve al circuito, lo que reduce el consumo de material y los costes de funcionamiento.