Los conjuntos complejos suelen estar formados por componentes con masas térmicas y conductividades térmicas muy diferentes. Sin embargo, en la soldadura en fase de vapor, el calentamiento se produce de manera uniforme en toda la superficie, independientemente de estos factores. De este modo se reducen los gradientes de temperatura, lo que minimiza las tensiones térmicas y reduce considerablemente el riesgo de deformaciones o daños en los componentes.