Los sistemas de soldadura en fase de vapor de IBL también establecen estándares en términos de economía y conservación de recursos. El fluido caloportador Galden utilizado se condensa y filtra de forma fiable en sistemas de circuito cerrado, por lo que puede reutilizarse. Esto no sólo reduce los costes de funcionamiento, sino también la huella ecológica de los procesos de soldadura. Además, los sistemas se caracterizan por un bajo consumo de energía, tiempos cortos de calentamiento y un diseño duradero y de bajo mantenimiento, garantizando así la máxima eficiencia durante todo el ciclo de vida.