Con su innovador Control de Proceso Avanzado (APC), IBL Löttechnik GmbH está estableciendo nuevos estándares en la tecnología de soldadura en fase vapor. Los usuarios se benefician de la máxima fiabilidad, eficiencia y transparencia del proceso con un menor esfuerzo operativo. Esto evita fuentes de error y aumenta la productividad de forma sostenible.
La pieza central del nuevo sistema de control es el Control Automático de Gradiente (AGC). Los perfiles de temperatura pueden ajustarse de forma intuitiva sin necesidad de complicadas programaciones. Los gradientes reales y los tiempos de permanencia se pueden introducir directamente para obtener resultados de soldadura precisos, reproducibles y de la máxima calidad, independientemente de la complejidad del montaje o de la experiencia del personal de operación.
Sus ventajas de un vistazo:
- Funcionamiento intuitivo: ajustes de temperatura sin cálculos complejos
- Máxima fiabilidad del proceso: control preciso del perfil para juntas de soldadura perfectas
- Mayor eficacia: preparación más rápida, menos rechazos, calidad óptima desde la primera tirada
- Flexibilidad: los degradados pueden adaptarse con precisión a las necesidades individuales
Control sin fisuras con la supervisión avanzada de procesos
En combinación con la función Advanced Process Monitoring (APM), los usuarios obtienen una supervisión del proceso 24/7 de todos los parámetros relevantes en los sistemas de soldadura en fase vapor IBL. El registro, el análisis y la documentación precisos garantizan la máxima calidad de soldadura, una trazabilidad completa y permiten reconocer y evitar errores de producción en una fase temprana.
Industrias como la automoción, la aeroespacial y la tecnología médica en particular se benefician de esta supervisión sin fisuras. Cumple los requisitos de certificación de acuerdo con las normas comunes (por ejemplo, IPC, ISO) y garantiza que cada serie de producción se lleve a cabo en condiciones idénticas. Las desviaciones en el tiempo de precalentamiento, el tiempo de soldadura o la presión de vacío se reconocen inmediatamente, de modo que pueden iniciarse medidas correctoras y evitarse errores en serie.
Con Advanced Process Control y Advanced Process Monitoring, IBL ofrece una potente combinación de funcionamiento intuitivo, máxima fiabilidad del proceso y trazabilidad completa, creando así la base para la máxima calidad y productividad en la producción de electrónica.